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Categoría Film

Microperforado y macroperforado en envases alimentarios

Dentro de la gran multitud de soluciones que podemos ofrecer en IBG para el envasado o etiquetado de alimentos están los film con microperforado y macroperforado. Se trata de un tratamiento del material que permite transpirar al producto, especialmente necesario para sectores como el de las hortalizas y verduras frescas envasadas, panadería o repostería, y la pasta, cereales o legumbres.

Como su propio nombre indica, este tipo de film cuenta con agujeros muy pequeños realizados con láser de manera especial, empleando una tecnología avanzada que encuentra el equilibrio perfecto de permeabilidad con respecto a la atmósfera exterior. Esta tecnología puede llegar a permitir perforar con precisión minúscula hasta el metal (muy útil para la industria aeronáutica), pero en este caso se aplica para conseguir que productos como las verduras mantengan su frescor y nivel de humedad relativo y duren mucho más tiempo hábiles, protegiéndolos al mismo tiempo en su manejo y transporte.

La microperforación también contribuye
a alargar la vida útil del producto en los
puntos de venta y en consumidor final, ayudando
a reducir el desperdicio alimentario

La necesidad de una microperforación para una verdura está clara: la acumulación de humedad y la maduración de estos alimentos precisan de algún sistema que les permita transpirar y regenerar el aire que hay dentro del envase. El hecho de que esos agujeros sean tan pequeños -menos de un milímetro de diámetro- los hace menos delicados y expuestos a otros agentes que no sean aire. Pero hay otro tipo de productos, como los embutidos, que al estar en un proceso de curación continuo pueden renovar el espacio y no generar esa sensación desagradable al abrirlo que causaría un envase totalmente hermético, acumulando olor.

En el sector de la panadería o la repostería podría ser necesaria la microperforación o la macroperforación, dependiendo del tipo de producto y su distribución. Las necesidades de transpiración de un pan estilo tradicional de un supermercado, que necesita respirar mucho sin llegar a secarse, no son las mismas que las de un producto pastelero o un pan de molde. Para cada caso se estudia las necesidades y la caducidad, así como el uso concreto que se va a dar a ese envase.

Y además, la microperforación está presente en muchos embalajes de cereales, legumbres secas y pasta. En este caso particular se ha de tratar de un film muy especial y con un tratamiento muy controlado, porque al tiempo que hay que conseguir una ventilación que mantenga el nivel de humedad relativa hay que proteger muy bien el producto y evitar la posible contaminación.

Esta vida útil del producto conlleva una ventaja aparejada que no podemos dejar de mencionar: la contribución a la reducción del desperdicio de alimentos. Si una verdura o unos cereales pueden conservarse en buen estado durante más tiempo, los comercios podrán disponer esos productos durante más tiempo y no tendrán que retirarlos para sustituirlos, y los usuarios podrán conservarlos durante más tiempo hasta su consumo.

El tratamiento no interfiere en ningún aspecto con la reciclabilidad del envase, e incluso puede ayudar a su manejo por parte del usuario, permitiendo la visión del producto, el olor y hasta facilitando su apertura.

Este tipo de tratamiento ha de ser compatible con otros sistemas de fabricación de film y envases que el sector alimentario necesita: tratamiento antivaho (que ayuda a que la humedad no se condense en alimentos como las verduras o frutas), protección UV, soldadura de apertura fácil… Puedes conocerlos en nuestra sección de tratamientos.