Categoría Medio ambiente

España se une al Pacto Europeo de los Plásticos

Cada vez que un consumidor se encuentra con un producto envasado en plástico en el lineal de un supermercado le asaltan las mismas dudas y la conciencia se le agita. Hay muchas verdades y mentiras en torno a la sostenibilidad de algunos materiales y tanto los ciudadanos como los fabricantes tenemos una responsabilidad, pero no podemos olvidar que el respeto al medio ambiente, como tantas otras cosas, es también una cuestión política.

Este mes de marzo se ha hecho público que España se ha unido al Pacto Europeo de los Plásticos, un acuerdo internacional que además de arrojar luz sobre el consumo de este tipo de productos ayudará a integrarlos de verdad dentro de una economía circular que proteja nuestro entorno.

Es una iniciativa a la que ya están sumados 12 países, entre ellos Francia, Países Bajos, Alemania, Italia, Grecia, Suecia, Portugal o Finlandia, y tiene por objetivo reducir el impacto medioambiental de los residuos no reciclados e incentivar la innovación en el sector para que se desarrollen nuevos sistemas de reutilización o fabricación. Su importancia puede marcar un antes y un después en el mercado y llevarnos un paso más allá en el tratamiento de los plásticos y los envoltorios.

Presentación del Pacto Europeo de los Plásticos
Presentación del Pacto Europeo de los Plásticos

El Pacto Europeo de los Plásticos se marca 4 objetivos para el año 2025:

  1. Conseguir que todos los envases de un solo uso diseñados sean reutilizables en la medida de lo posible.
  2. Fomentar un uso responsable de los productos y reducir en un 20% los productos fabricados en plástico virgen.
  3. Aumentar en un 25% la recogida, clasificación y reciclaje.
  4. Impulsar el uso de plásticos reciclados en nuevos productos en un 30%.

Los expertos no dudan a la hora de tratar el tema: No debemos culpar al plástico en sí, como no debemos culpar al acero o al papel. La culpa la tiene la falta de conciencia. Es el uso que el consumidor le da a los productos y los recicla lo que de verdad puede marcar un cambio. El sector fabricante ya dispone de materiales, envoltorios, film, recursos, certificaciones y obligaciones para conseguir que el plástico no sea el problema, y el usuario ya tiene a su disposición información y posibilidades de reciclaje. Si el nivel de conciencia colectiva se coloca a la altura apropiada empezaremos a ver cómo el problema de la contaminación plástica empieza a remediarse.

Este tipo de iniciativas políticas, poco a poco, van convirtiéndose en legislación y recursos que ayudarán a alcanzar ese cambio. En IBG tenemos una política firme de responsabilidad social corporativa, vinculada (como no podía ser de otra forma) con nuestra conciencia medioambiental.

La responsabilidad ambiental de IBG

Antes de que este pacto existiera ya reciclábamos el 100% de nuestros residuos plásticos, empleamos aditivos de base mineral que reducen nuestras emisiones de CO2 y seguimos investigando para trabajar con nuevos materiales y procesos que sean cada vez más propios de esa economía circular que el mundo necesita. Nuestras instalaciones y máquinas se revisan con exhaustivas auditorías de eficiencia energética y el medio ambiente ha estado en nuestros planes desde que iniciamos nuestra actividad, hace 30 años. Fruto de ello es nuestro proyecto Regenerados Plásticos Andaluces, registrado en la Asociación Nacional de Recicladores de Plástico (ANARPLA) y la European Association of Plastics Recyclers (EUPR), y con el que recuperamos y transformamos los residuos para darles una nueva vida, a razón de más de 700 toneladas mensuales.

El Pacto Europeo de los Plásticos pertenece a un red mundial en la que hay otras iniciativas similares, desde Sudáfrica hasta Chile, liderada por la Fundación Ellen MacArthur y WRAP (Waste and Resources Action Programme). En Europa ha sido promovido por Francia y Holanda y contará con la observación de la Comisión Europea.

El documento base completo lo podéis descargar o leer en este enlace.